No al cierre Universidad Politécnica Minas Almadén.

sábado, 19 de mayo de 2012

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6.000 personas, según la policía local, y más de 9.000, según los convocantes, han tomado parte hoy en una manifestación en la localidad ciudadrealeña de Almadén para pedir que no se elimine ninguna de las carreras universitarias que se cursan en la ciudad del mercurio.


En una marcha "respetuosa y silenciosa" solo interrumpida por la petición de dimisión del rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Miguel Ángel Collado, los manifestantes han apelado a la "historia" de Almadén y al "grave atentado que supone intentar agredir a una institución que existe siglos antes que la Universidad Regional".




"No lo vamos a permitir", ha dicho el Presidente de la Asociación de Antiguos alumnos de la Escuela de Ingeniería de Almadén, José Luis Navazo, quien en declaraciones a Efe ha destacado "el sacrificio realizado por este pueblo durante 2.000 años en beneficio del país sin pedir nada a cambio".


Navazo ha señalado: "nos quieren arrebatar el emblema que custodia nuestra historia minera desde 1777, cuya historia debería ser el estandarte de la Universidad de Castilla-La Mancha y ser tratada con respecto y mayor distinción".


Ha recordado que la afrenta que ha sufrido la comarca de Almadén con la intención de ir cerrando su escuela universitaria en unos años "ha de servir como detonante de una movilización social nacida del pueblo y para el pueblo" que continuará con un calendario de actuaciones que se seguirán realizando en la ciudad del mercurio.


En ese sentido, la plataforma ciudadana 'Forzados', surgida de las redes sociales y organizadora de la marcha, también ha solicitado en la manifestación "el mantenimiento del Juzgado de Almadén que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) también quiere suprimir".






Lemas como 'Cuando sea mayor quiero estudiar en la EIMIA, 'Nos dejáis sin futuro', 'Por el futuro de nuestros hijos y de nuestra comarca' o '235 años de historia contra el rectorado' han presidido la marcha que ha transcurrido desde el centro universitario hasta el céntrico 'Monumento al Minero' de Almadén.


La manifestación ha estado encabezada por el alcalde de Almadén, Carlos Rivas, quien ha declarado a Efe que "la unión de todos los ciudadanos ha hecho que hayamos ganado batallas y nos llevarán a ganar la guerra".


"Aquí no hay distinciones políticas porque todos peleamos por la comarca de Almadén", ha dicho el regidor, quien ha estado acompañado en la manifestación por toda la Corporación Municipal y por los alcaldes de Chillón y Guadalmez, entre otros.


Los ciudadanos del resto de la comarca también han acudido a la manifestación, incluida la diputada comarcal Elena Sierra, quien ha destacado que "es la hora de que todos defendamos nuestra comarca".


La plataforma 'Forzados' también ha convocado una "asamblea" que se realizará mañana en Almadén para confeccionar un calendario de actividades y movilizaciones que tiendan a seguir "defendiendo la comarca de los posibles atentados que pueda sufrir en un futuro próximo".


Fuente:  LANZA DIGITAL CIUDAD REAL

Fábulas de Esopo. La zorra y la zarza.

jueves, 10 de mayo de 2012

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Una zorra saltaba sobre unos montículos, y estuvo de pronto a punto de caerse. Y para evitar la caída,  se agarró a un espino, pero sus púas le hirieron las patas, y sintiendo el dolor que ellas le producían, le dijo al espino:


-- ¡ Acudí a tí por tu ayuda, y más bien me has herido !


A lo que respondió el espino:


-- ¡Tu tienes la culpa, amiga, por agarrarte a mí, bien sabes lo bueno que soy para enganchar y herir a todo el mundo, y tú no eres la excepción !





Nunca pidas ayuda al que acostumbra a hacer el daño.


Bonita leyenda. Gengis Jan

miércoles, 9 de mayo de 2012

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Cierta mañana, el guerrero mongol Gensis Jan y su cortejo salieron a cazar. Mientras que sus compañeros llevaron flechas y arcos, Gengis Jan llevaba su halcón favorito en el brazo... que era mejor y más preciso que flecha alguna, porque podía subir al cielo y ver todo aquello que el ser humano no consigue ver.


Ahora bien, pese al entusiasmo del grupo, no consiguieron encontrar nada. Gengis Jan, decepcionado, volvió a su campamento; pero, para no descargar su frustración en sus compañeros, se separó de la comitiva y decidió caminar solo.


Habían permanecido en el bosque más tiempo de lo esperado, y Jan estaba muerto de cansancio y sed. Por el calor del verano, los arroyos estaban secos, no conseguían encontrar nada para beber hasta que ¡milagro! vio un hilo de agua procedente de una roca que tenía delante.


Al instante, retiró el halcón de su brazo, cogió el vasito de plata que siempre llevaba consigo, se quedó un largo rato para llenarlo y, cuando estaba a punto de llevárselo a los labios, el halcón alzó el vuelo, le arrancó el vaso de las manos y lo tiró lejos.


Gengis Jan se puso furioso, pero era su animal favorito, tal vez tuviera sed también. Agarró el vaso, le quitó el polvo y volvió a llenarlo. Cuando lo tenía lleno hasta la mitad, el halcón volvió a atacarlo y derramó el líquido.

Relatos. Nadie espera a nadie eternamente.

lunes, 7 de mayo de 2012

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Mi amiga Tamara me dejó este regalo y aquí os lo pongo, fiel a lo que ella escribió, espero que os guste.




En la tribu del reposo, vivía un Indio, grande, fuerte y valiente, había estado siempre emparejado con una hermosa india, de cabellos oscuros y ojos grandes, pero ella era como las demás indias, morena, y el punto de su frente, antes único para el indio, ahora ya no era más especial que cualquier otro de la tribu.

Empezó a tomarse su amor como un contratiempo, que le obligaba a perder tiempo en sus entrenamientos, le quitaba tiempo para salir al bosque y cazar, para amar a otras mujeres… Ese amor, que al principio tanto ansiaba, se fue convirtiendo en un estorbo.

La joven india, cansada de verle infeliz, habló un día con él.

  ¿Qué quieres mi hermoso indio? ¿Qué deseas de la vida?
La libertad- le contestó él- solo quiero ver mundo, salir con otras mujeres, cazar sin preocuparme de volver a casa, vivir, lo que no hice estando a tu lado.
Entonces vete- le dijo ella- sé feliz, recorre mundo, mi corazón te pertenece, estaré aquí cuando regreses.
La hermosa india con lágrimas en los ojos, le dejo marchar, si su amor por él no era suficiente, entonces debía dejarle ser libre. Y él se marchó, recorrió el mundo, viajó de un lugar a otro, cazó cuando quiso, conoció a otras mujeres, nada le preocupaba en su nueva vida, cuando regresara, la tenía a ella, siempre le esperaría.

Pero el tiempo fue pasando y el indio no regresó. Por aquel entonces, a la tribu, se unió un joven, apuesto, gallardo, valiente, fuerte, enamorado de la vida. Consideraba que ya había vivido bastante, conoció mujeres y de nada le habían servido para traerle felicidad, conoció países, y de nada servían sin compañía del amor.

El nuevo indio, se enamoró perdidamente de la joven india que siempre lloraba lamentando el amor perdido, esperando que él regresara para buscarla, y el tiempo pasaba. La joven india se sentaba frente a la orilla del río, esperando que su amor regresara, el nuevo indio, se sentaba siempre a su lado, tomándola de la mano, consolándola en su nostalgia.

El nuevo indio espero, valoro, y supo, que algún día, ella olvidaría al amor que tuve una vez, pero ella esperaba que él regresara, nunca se percataba de lo que tenía al lado.
Unos años después, el indio regresó, ya había vivido todo, era tiempo de casarse, de formar una familia.

Relatos. El corazón más hermoso.

viernes, 27 de abril de 2012

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El corazón más hermoso

Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca. Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en Él ni máculas ni rasguños.
Sí- coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto.
Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto un anciano se acercó y dijo:
¿Por qué dices eso, si tu corazón no es ni tan, aproximadamente, tan hermoso como el mío?
Sorprendidos la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y éstos habían sido reemplazados por otros que no encajaban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares a su alrededor. Es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.
La mirada de la gente se sobrecogió.
¿Cómo puede él decir que su corazón es más hermoso?- pensaron.
El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado, se echó a reír.
Debes estar bromeando- Dijo- compara tu corazón con el mío… El mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor.
Es cierto- Dijo el anciano- Tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo… Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado. Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos compartido.
Es cierto- se oyó decir a la multitud.
Hubo oportunidades- continuó el anciano- en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio. De ahí quedaron los huecos.
¿Por qué dió ese amor?- se preguntaba la gente.
Dar amor es arriesgar- les contestó el anciano- pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día, quizás, regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón.
¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?

El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas.
Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció. El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con él tapó la herida abierta del joven.
La pieza se amoldó, pero no a la perfección. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes.
El joven miró su corazón que ya no era perfecto, pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior.

Duendes. Hodgoblins

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Los Hodglobins.

Se trata de duendes domésticos de las tradiciones británicas que suelen habitar dentro del hogar en algún lugar cercano al fuego de la chimenea. Pequeños, de unos cuarenta centímetros, suelen ser bondadosos aunque de haber razón para ello, pueden enfurecerse mucho.

Para calmar el enojo de un hodglobin se debe dejar un trozo de pastel junto a la repisa de la chimenea y reunir a la familia en torno al hogar, cerrando los ojos hasta que el duende olvide su enfado

Relatos. Donde hay amor, lo hay todo.

miércoles, 25 de abril de 2012

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Donde hay amor... lo hay todo

Una mujer salió de su casa y vio a tres viejos de largas barbas sentados frente a su jardín.
Ella no los conocía y les dijo:
No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor entren a mi casa para que coman algo.
No podemos entrar a una casa los tres juntos- Explicaron los viejitos.
¿Por qué?- Quiso saber ella.
Uno de los hombres apuntó hacia otro de sus amigos y explicó:
Su nombre es Riqueza.
Luego indicó hacia el otro:
Su nombre es Éxito y yo me llamo Amor. Ahora ve adentro y decide con tu marido a cuál de nosotros tres deseáis invitar a vuestra casa.
La mujer entró a su casa y le contó a su marido lo que ellos le dijeron. El hombre se puso feliz:
¡Qué bueno! Y ya que así es el asunto entonces invitemos a Riqueza, que entre y llene nuestra casa.
Su esposa no estuvo de acuerdo:
Querido, ¿Por qué no invitamos a Éxito?
Su hija se enteró y fue corriendo hasta su casa:
¿No sería mejor invitar a Amor? Nuestro hogar estaría entonces lleno de amor.
Hagamos caso del consejo de nuestra hija- Dijo el esposo a su mujer- Ve fuera e invita a Amor a que sea nuestro huesped.
La esposa salió y les preguntó:
¿Cuál de ustedes es Amor? Por favor que venga y que sea nuestro invitado.
Amor se puso de pie y comenzó a caminar hacia la casa. Los otros dos también se levantaron y le siguieron. Sorprendida, la mujer les preguntó a Riqueza y a Éxito:
Yo invité sólo a Amor ¿Por qué Ustedes también vienen?
Los viejitos respondieron juntos:
Si hubieras invitado a Riqueza o a Éxito los otros dos habrían permanecido fuera, pero ya que invitaste a Amor, donde vaya él, nosotros vamos. Porque donde hay amor, hay también hay riqueza y éxito.

Duendes. El Delgadín.

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Hoy nos toca repasar un duende del otro lado del mar.



El Delgadín.

Nombre que reciben los duendes en muchas partes de sudamérica.

Si bien el término refiere a los duendes de manera genérica, las versiones son muchas y diversas.

Así, muchos los describen como enanitos de escasa edad con ropas vistosas cuya cabeza se cubre con sombreros de paja de grandes alas.

El pequeño duende lleva una flauta de y ejecuta dulces melodías. Se suele esconder en los troncos de los árboles y sale para proteger animales o perseguir a alguna doncella con fines sexuales.

Relatos. El amor es ciego y la locura lo acompaña.

martes, 24 de abril de 2012

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El amor es ciego y la locura lo acompaña

Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre en un lugar de la tierra.

Cuando el aburrimiento ya había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso:

¿Jugamos a las escondidas?
La intriga levantó la ceja y la curiosidad, sin poder contenerse, preguntó:

¿A las escondidas? ¿Y cómo es eso?
Es un juego - explicó la Locura - en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden.
Cuando yo haya terminado de contar, el primero que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.

El entusiasmo bailó secundado por la euforia. La alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la apatía, a la que nunca le interesaba nada.

La soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la cobardía prefirió no arriesgarse a ser descubierto.

Uno… dos… tres… cuatro… - empezó a contar la locura.
La primera en esconderse fue la pereza, que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino.

La fe subió hasta los cielos, y la envidia se escondió tras la sombra del triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

La generosidad casi ni alcanzaba a esconderse, pues cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para algunos de sus amigos. Si era un lago cristalino, ideal para la belleza. Si era la rendija de un árbol, perfecto para la timidez. Si era una ráfaga de viento, magnífico para la libertad. Así terminó por ocultarse en un rayito de sol.

El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero sólo para él.

La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y la pasión y el deseo en el centro de los volcanes.

El olvido no recuerdo donde se escondió, pero eso no es importante.

Cuando la locura estaba por el 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todos estaban ocupados… hasta que divisó una rosa y, enternecido, decidió esconderse entre sus pétalos.
Un millón - contó la locura, y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la pereza, sólo a tres pasos de una piedra.

Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios en el cielo sobre la zoología.
Sintió vibrar a la pasión y al deseo en el centro de los volcanes.

En un descuido encontró a la envidia y claramente pudo deducir dónde estaba el triunfo.

Al egoismo ni tuvo que buscarlo, él solito salió disparado de su escondite… que había resultado ser un nido de avispas.

De tanto caminar le dio sed, y al acercarse al lago cristalino descubrió a la belleza.

Con la duda resultó mucho más fácil aún, pues la encontró sentada sobre una cerca sin saber de qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos.

Al talento entre la hierba fresca, a la angustia en una oscura cueva, a la mentira detrás del arco iris (mentira, estaba en el fondo de los océanos), y hasta al olvido, quien ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas.

Sólo faltaba el amor. No aparecía por ningún lado. La locura buscó detrás de cada árbol, bajó a cada arroyuelo del planeta, subió a las cimas de las montañas.

Cuando estaba a punto de darse por vencida, divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas. De pronto se escuchó un doloroso grito.

Las espinas habían herido al amor en sus ojos.

La locura no sabía cómo hacer para disculparse, lloró, imploró, suplicó, rogó, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas, el amor es ciego y la locura lo acompaña.

Leyendas. Duendes. Los Brownies

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Los Brownies.

Pertenecen a las tradiciones escocesas. Son pequeños, cordiales y serviciales. Su nombre se se debe a su color pardo y se dice que visitan las granjas para ayudar a los humanas en las tareas domésticas durante el sueño.

Si se los trata bien, los brownies, recompensan a sus benefactores protegiendo sus cosechas y los animales. Pero incluso pueden ordeñar vacas y cabras o batir manteca. Pero si se sienten ofendidos, castigan al ofensor.

A los Brownies les gusta que les dejen crema fresca o pasteles con miel, cerveza, pan. Las ofrendas se dejan en lugares alejados de la casa para que ellos puedan tomarlos por la noche, sin ser vistos. Luego volverán a sus casas, generalmente en los huecos de los árboles.

Estos duendes escoceses no suelen ser visibles a los humanos. Las pocas veces que se dejan ver, muestran sus rostros arrugados con barbas y bigotes blancos, luciendo un estilo medieval: polainas marrones, cuello rizado, gorros puntiagudos e incluso delantales de cuero como los herreros antiguos.